Mi Viaje a Noruega, Tercera Parte: Bodø y el Ferry Hurtigruten

Cuando estábamos planeando cómo llegar hasta Lofoten -la parte que más ansiaba conocer de Noruega- había dos opciones: volar directo o hacer una escala en la pequeña ciudad de Bodø (se pronuncia Buda), lo único que sabíamos era que tenía la corriente de marea más fuerte del mundo llamada Saltstraumen y que desde ahí había un Ferry de 3 horas a las islas Lofoten.

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Bodø es una ciudad de 50,000 habitantes que se encuentra ya dentro del círculo polar ártico. Para nosotros es pequeña pero para un país de a penas 4.5 millones con un montón de pueblitos o villas de 1000 habitantes o menos, Bodø es una ciudad bien. Y sí, tiene un aeropuerto mucho más concurrido que el de Puebla, una base militar, un puerto mercantil y una marina y varios hoteles, además algo que como amante de los equipos de sonido me encantó: un tienda de audio con bocinas B&W, Bang & Olufsen que ni en el Palacio de los Palacios tienen existencia.

Cuando llegamos estaba lloviendo y así estuvo casi todo el día -y casi todo el tiempo que estuvimos ahí-, afortunadamente como a eso de las 6 de la tarde el cielo se abrió un poquito y salimos a explorar el cerro que estaba detrás del AirBnb donde nos alojamos. La luz estaba espectacular, y después de estar ahí concluí que vivir en esos países era trampa para la fotografía, por supuesto tuvimos que aprovechar para una mini sesión.

Por supuesto Lilí no estaba muy convencida de salir en las fotos con las botas de hiking, pero a cero grados, en el polo norte, con lluvia y no habituados al clima, no hay muchas opciones. La verdad es que encima de ese abrigo traía la chamarra North Face que se quitaba como por 30 segundos para salir bonita -pero no le digan que les dije :p -.

Bueno esa era la calle literalmente atrás del departamento para empezar a avanzar hacia la pequeña montaña, todas las casas parecen pequeñas granjas super cute por fuera, pero por dentro parecen tiendas de Bo Concept.

Pero lo mejor lo mejor fue llegar al punto donde estaba esa casa de la última foto. Se veía más o menos así…

 
 

Y esperen, otro día volví a subir pero esta vez por la mañana y la vista era todavía más espectacular, pues había montañas que ni siquiera habíamos visto en todo el tiempo. Mi güerita se lo perdió, me dijo que estaba loco por salirme a las 6:00a.m. con ese frío a caminar. Pero….

 
Vista de Bodø por la mañana.

Vista de Bodø por la mañana.

 

¿A poco no se ve increíble?

Pero bueno, regresando a donde íbamos… seguimos avanzando sobre el cerro y cada vez se ponía más bonito, esos tonos otoñales que solo veíamos en películas estaban ahí.

 
Panorámica del puerto de   Bodø  .

Panorámica del puerto de Bodø.

 
 

Y bueno la verdad es que no había mucho que hacer en Bodø y menos lloviendo a cántaros todos los días. Tampoco pudimos ir a ver el Saltstraumen :(

Partimos hacía Svolvaer, Lofoten en el ferry Hurtigruten, un trayecto de 6 horas que nunca dejó de asombrarnos con sus paisajes.

 

Panorámica de la vista desde el Hurtigruten a Svolvaer

Plus….

En el barco vi a un señor que estaba haciendo una hermosa ilustración a mano, le comenté que me encantaba y terminó dándomela como regalo. Síganlo en facebook, se llama Dave Ettridge

Siguiente parada…. Lofoten