Mi viaje a Noruega. Segunda parada: Bergen.

 Vista panorámica de Bergen, Noruega.

Vista panorámica de Bergen, Noruega.

 

Después de un recorrido express de 24 horas por Nueva York por fin partimos hacia Noruega en vuelo de Norwegian Airlines desde el aeropuerto de Stewart en Connecticut. Si algún día vas fíjate bien en este detalle, me enteré de personas que creen que está dentro de la ciudad que simplemente no se dan cuenta que no es el JFK y terminan perdiendo el vuelo. Para llegar ahí tomamos un camión de Coach USA que compramos el mismo día que los boletos de avión. El trayecto fue de más o menos una hora y media.

 
 

Mi primera impresión al llegar a Noruega fue la de mucho orden y limpieza, pero sin duda lo que más notorio se hace a medida que pasa el tiempo -especialmente viniendo de CDMX y NY-es lo silencioso que es, incluso para una ciudad relativamente grande como Bergen (250,000 habitantes).

Permítanme hacer un poco más de énfasis en el silencio: el resto lo esperas por las fotos que viste, incluso una revisión rápida al clima te hace prepararte para el frío, pero nada te prepara esa sensación de no tener ruido en una ciudad.

En México estamos acostumbrados al escándalo de los camiones, los claxons, los negocios con sus bocinas afuera, ni siquiera en El Palacio de Hierro te escapas del reguetón a todo volumen como “estrategia de marketing”. En Bergen en cambio ni siquiera los bares tienen música a alto volumen, los carros no hacen ruido pues el límite de velocidad es de 30 km/h en la mayor parte de la ciudad y para rematar una tercera parte de sus autos son eléctricos.

 
Bergen Bryggen, Norway.jpg

Tip #1

Si piensas viajar en cualquier otra época que no sea verano prepárate para el frío, especialmente si quieres pasear por las calles o hacer hiking en las montañas. Lleva por lo menos 4 capas: underwear térmico, playera, suéter y chamarra. Si te tocan fechas lluviosas -como a nosotros- un rompevientos impermeable es casi indispensable.

 

El punto más turístico, el que encontrarás en prácticamente toda publicación sobre Bergen es ese de la última foto: El Bryggen, lo que te da la idea de una ciudad muy pueblerina, como que muchas cosas van a ser viejas o antiguas. No te dejes engañar.

Bergen -como una buena parte de Noruega- es muy moderno y realmente sacan ventaja de la tecnología para hacer tareas sencillas como cobrar o imprimir boletos de avión, por lo que no encontrarás mucho personal de servicio. Los restaurantes -por ejemplo- no tienen una gran cantidad personal, los supermercados llevan el “autoservicio” al extremo de que en algunos te cobras tu sólo, incluyendo las piezas de pan. En el aeropuerto también haces todo tu solo desde imprimir tu pase de abordar, documentar tu equipaje, de lo único que no te salvas es la revisión de seguridad, pero es mucho más rápida y amable que en México o EE.UU.

La conexión de Noruega con el Mar es muy fuerte, la pesca es una de sus principales actividades económicas y son el segundo proveedor de pescados y mariscos del mundo -solo detrás de China-. Esta conexión es muy palpable, casi todas las ciudades están en la costa y siempre verás todo tipo de embarcaciones, desde cruceros y ferris hasta buques pesqueros y yates personales.

 
 
 Vista desde el mirador de Bergen.

Vista desde el mirador de Bergen.

 

Subir al mirador es algo que tienes que hacer. La vista es espectacular, pudimos ver las siete montañas que rodean la ciudad además de las entradas a los fiordos. Es un lugar ideal para hacer panorámicas. La luz en esa parte del mundo entra de una manera muy diferente a como lo hace más hacia el ecuador y es más suave, los atardeceres son lentos y muy bellos.

Tip #2. Si subes cualquiera de las montañas, ya sea haciendo hiking o en funicular asegúrate de llegar a la cima en la tarde y esperar la caída de la noche. La vista es incomparable.

 

En general Bergen es una ciudad muy bonita pero solo tuvimos dos días para estar ahí. El primero fue soleado y pudimos explorar un poco pero el segundo llovió todo el día y nos dedicamos a recorrer museos.

Sin duda es un lugar al que regresaría con más tiempo y mucho más dinero porque eso sí, Noruega es -según revisé ya estando allá- el cuarto país más caro del mundo, Nueva York es a penas un calentamiento para los precios escandinavos, especialmente en comidas y transporte, pero de eso hablaré más adelante.

 

Siguiente parada: Bodø.

 

Tip#3. Si entras al sitio www.visitbergen.no o vas a la oficina de información turística te van a ofrecer el “Bergen Card” que en teoría te da entrada libre a muchas atracciones y uso del transporte público en la ciudad, cuesta alrededor de $780/persona/48horas (340 Nok). La realidad es la siguiente: Los museos que valen más la pena son los KODE, especialmente el #2 que tiene una muy buena colección de arte y la entrada cuesta 120 Nok por tres museos. Para el funicular solo te descuenta 50 Nok. El transporte público ya sea tren o camión es más bien de pago libre, observando lo que hacen los noruegos, paga quien quiere, ya que se hace de manera electrónica escaneando una tarjeta en un sensor ningún conductor nos solicitó ver nuestro Bergen Card o ticket de otro tipo. El tren te lleva gratis hasta el aeropuerto, un taxi te puede costar más de $2000 o $1000 nok.